|
|
El judo alavés cuenta con tres representantes de lujo con Maier, Sugoi y Gar Uriarte, hermanos que comenzaron en este deporte por casualidad y ahora no paran de conquistar éxitos en los campeonatos nacionales.
martín Fiz, Almudena Cid, Eneko y Hektor Llanos, Joseba Beloki, los hermanos Pou, Juanito Oiarzabal... son nombres de quienes se están encargando de poner el pabellón deportivo de Álava en un lugar muy alto. Todos ellos se caracterizan, aparte de por sus grandísimos resultados, por brillar en especialidades minoritarias y recordar que el deporte no se reduce al fútbol y al baloncesto.
|
A estos reconocidos nombres habría que añadir a una familia gasteiztarra empeñada en dar lustre al judo, otro deporte alejado de las masas. Se trata de los hermanos Uriarte; Sugoi, Maier y Gar, cuyos éxitos en los campeonatos nacionales resultan un caso bastante llamativo. En los últimos que se han celebrado, los dos primeros obtuvieron el oro en senior, mientras que el tercero terminó ganando la medalla de bronce en categoría junior.
Sus inicios en este arte marcial se dieron por una casualidad y tras haber probado con otros deportes. El hermano mayor, Eriz, fue el primero en pisar los tatamis. "De pequeño era hiperactivo. Entonces nuestra ama conoció a Antonio Bello, nuestro entrenador de siempre, y le apuntaron a judo para ver si se relajaba", recuerda Maier. Después se le fueron uniendo sus hermanos pequeños.
Al que más le costó fue a Gar, el más joven. "No hacía ningún deporte y me apunté a judo por hacer algo. Veía a mis hermanos comer muy poco y eso me parecía mucho sufrimiento", explica mientras Maier le recuerda aquellos días en que, siendo aún pequeño, se quedaba dormido en los polideportivos viendo las competiciones. A Gar los triunfos fueron enganchándole. "Cuando empecé a tener buenos resultados ya me empezó a gustar más".
Ahora el judo es para ellos una rutina y también se dedican a entrenar a niños pequeños en la ikastola Olabide. "A esa edad muchos hacen judo, pero al llegar a la ESO, se van al fútbol o al baloncesto para estar con sus amigos", comenta Maier.
Los tres hermanos están de acuerdo al explicar que es difícil continuar practicando judo a medida que se van cumpliendo años. "Se necesitan muchos alicientes y constancia para continuar en un deporte individual y minoritario", coinciden. Y por estos motivos marchó Sugoi a Valencia, donde compagina sus estudios de ingeniería y los entrenamientos. "En Vitoria hay nivel, pero si te quieres especializar y realmente quieres una medalla internacional, las ciudades referencia son Madrid y Valencia".
En la capital del Turia, el mediano de estos tres hermanos puede dedicarse mejor a su pasión gracias a las ventajas económicas que le da pertenecer a la Federación Valenciana, la cual "me ha apoyado mucho. Allí he encontrado bastantes apoyos para poder vivir. Me puedo pagar el alojamiento y la comida".
Esto parecería lo normal en el caso de un deportista que ha sido nueve veces campeón de España, aunque escuchando a Gar y Maier esta idea cambia. "En Álava tenemos que pagar por entrenar, por ir a competir... Sólo Gar recibe una pequeña ayuda de la Diputación por ser deportista promesa", dice Maier, a quien ser Campeona de España no le evitó tener que recurrir a sus bolsillos para costearse un desplazamiento para luchar en Londres los primeros días de este mes. "Hay que trabajar para tener que competir", resume la vitoriana.
El éxito ha sido una clave fundamental para que los Uriarte continuaran entrenando. "Empezamos y poco a poco hubo un pique sano entre nosotros", dice Sugoi. Esa inocente rivalidad se nota en las discusiones de hermana mayor y pequeño entre Maier y Gar, a quien pica recordándole que a sus 18 años aún no ha ganado ningún oro nacional. "Se pone nervioso porque Sugoi y yo le hemos puesto el listón muy alto", aunque a continuación admite que "es el más regular de los tres. Siempre termina ganando una medalla de bronce lo tenga fácil o muy difícil".
Con 26 y 24 años, Maier y Sugoi también tienen mucho camino por recorrer. Ninguno de los dos podrá acudir a las olimpiadas de Pekín, pero Londres 2012 es la ilusión por la que competirán hasta entonces. Sin embargo, Sugoi recula. "Es un objetivo a muy largo plazo. Si me lesiono y no puedo ir es un desastre. A corto plazo quiero ir al Campeonato del Mundo y acercarme a las medallas".
La mayor tampoco se cierra puertas. "No puedes decir nunca que no. Al fin y al cabo entrenas por ser algo más que oro nacional". Para ello volverá a luchar el año que viene por revalidar su título y poder entrar en la selección española.
Con su apoyo mutuo, mucho trabajo y constancia los hermanos Uriarte continuarán dando que hablar para tratar de entrar en ese grupo de deportistas alaveses que han paseado por el mundo el nombre de la provincia.
Fuente: Noticias de Álava