Antonio Villena

Este valenciano de pura cepa fue durante muchos años una de las grandes referencias para los judocas de su peso. Dueño de una técnica exquisita y corajoso competidor, también destacaba por su caballerosidad fuera del tatami. Para aquellos que bien lo conocen, saben que detrás de su carácter reservado existe una persona con un corazón de oro. Símbolo indiscutible durante muchos años del Doyo (hoy Valencia CJ), entablamos esta entrevista con este Licenciado en Pedagogía a quien todo el Mundo del Judo conoce por: Toni.

¿A qué edad se inició en el Judo?

A los tres años de edad ya me quitaba las zapatillas y me metía en las clases, pero fue a los cuatro cuando ya tuve mi primer judogui.

¿Por qué se decidió por esta modalidad?

Fue algo casual, mis padres apuntaron a mi hermano Rafa para que hiciera algo de deporte y yo como soy culo inquieto también quería hacer lo mismo.

¿Recuerdas tu primer campeonato?

No recuerdo exactamente cuando fue mi primero competición, pero recuerdo que desde bien pequeño estuve haciendo competiciones, pero no eran de randori, sino de técnica. Debíamos hacer con nuestra pareja todas las proyecciones que conociéramos y realizadas técnicamente lo mejor posible. Eran competiciones muy bonitas y que te hacían aprender mucho judo.

¿Y su primera medalla en un Campeonato de España?

Fue en un Campeonato de España Cadete, la recuerdo como una explosión de alegría. Yo era un pequeñajo que nunca llegaba al peso, el pabellón me parecía inmenso y me tenía que dar tres vueltas al cinturón, pero cuando acabó el combate por el bronce y había ganado, estaba rebosante de satisfacción. Llevaba dos años quedándome a las puertas en infantil y por fin me volvía para casa con una medalla.

¿Su mayor satisfacción en su vida de atleta?

La madurez e integridad que me ha aportado en mi vida personal el deporte.

¿Que significado tuvo para usted representar la Selección Nacional?

Cuando era muy joven todavía me parecía como un sueño, era un orgullo poder viajar y representar a mi país, me siento un privilegiado. Ahora de más adulto representa algo más, representa una serie de valores que lleva aparejado a todo lo anterior; amistad, experiencias, compañerismo, nobleza, gratitud y un largo etcétera.

¿Una persona que constituya una referencia para usted en el Judo español?

Sin duda Salvador Gómez. Salva ha sido como un padre para mí. Aparte de ser un gran entrenador -que lleva el judo por las venas y sabe sacar lo mejor de cada deportista sin despeinarse- ha sido un magnífico consejero que ha ido guiando mi vida por el camino adecuado. He aprendido muchísimo de él, sobre todo en esos largos viajes en coche cuando íbamos a las competiciones donde teníamos largas conversaciones que iban enriqueciéndome más y más, no sólo como deportista sino también como persona, haciendo que abriera los ojos y viera la realidad y dureza de la vida cotidiana.

¿Cómo ve el nivel actual del Judo español?

El judo español estos últimos años ha gozado de un buen nivel, pero gracias a unos pocos deportistas que lo han ido mantenido. Creo que se debería trabajar más desde la cantera, dar oportunidades a los más jóvenes para que vayan adquiriendo la experiencia necesaria para después despuntar. Si no se hace así muchos diamantes en bruto se pierden por el camino. Hay que mantener la confianza en ellos aunque, en un principio, no se consigan resultados para que poco a poco se vayan introduciendo en la dinámica de la competición de alto nivel y supongan un cambio generacional de garantías cuando los veteranos afianzados comiencen a dejar la vida competitiva.

Cuéntenos un poco de su vida…sus proyectos actuales.

Ahora tengo otras prioridades que van dirigidas al mundo laboral y personal. La vida de competidor no puede durar toda la vida. Todos los deportistas deben tener presente que es una etapa de tu vida que hay que disfrutar, pero no puedes vivir eternamente en ella. Hay que pensar en otros proyectos más a largo plazo que no te los regalan. Siempre tuve claro esto y la gente que me rodeaba así me lo hizo saber, por lo que ha llegado la etapa de promocionar en mi trabajo, comprarme la casa e hipotecarme para unos cuantos años y vivir la vida al lado de mi amorcito, Gemma.

Entrenador, árbitro, todavía competidor…tienes el Judo en la sangre… ¿no te cansas nunca?

Cuando has estado tantos años poniéndote el judogui es difícil separarse de aquello que tanto te gusta. Es un manera de seguir vinculado al judo y disfrutarlo desde dentro.

Desde las diferentes perspectivas en las cuales has vivido el Judo (atleta, entrenador, árbitro)… ¿cuál consideras la más compleja y por qué?

Es difícil decantarse, pero creo que la faceta más complicada es la de entrenador. Como deportista sufres en tus propias carne el trabajo y el esfuerzo para llegar a alcanzar algo; como árbitro, en mi caso, disfruto enormemente, para mí no es ningún sufrimiento porque estoy disfrutando del judo y encima desde dentro del tatami pero; como entrenador se sufre muchísimo más, no por la dificultad o no del trabajo si no porque haces tuyos los sentimientos de tus deportistas y te afectan en mayor medida que a ellos mismos. Se sufre mucho más desde la barrera que desde el ruedo

Precisamente por hacer parte de la historia y del presente del Valencia CJ eres un espectador privilegiado de la vida de esta institución deportiva. ¿Qué opinión te merece el actual momento del Club?

Creo que se está realizando un trabajo extraordinario. Hay un montón de judocas que los he vista progresar en cuestión de dos años una barbaridad. El proyecto que Salva llevaba masticando desde hace tiempo está totalmente afianzado con Ronaldo a la cabeza. Ahí están los resultados, (con Sugoi, Laurita, David, Fede, Pablo...)-, ese es el mejor indicador de que las cosas están funcionando bien y la clave del éxito, aparte del trabajo, es el magnífico grupo de deportistas y el buen clima existente dentro y fuera del tatami.

¿Qué es el Judo para usted?

Un virus que se introduce en tu cuerpo y no te deja que te puedas desprender de él. No hay medicina que lo cure, pero ni falta que hace, encantado de estar infectado por el judo.

Algo más que quiera decir a los amantes del Judo…

El judo es como una vuelta ciclista. Siempre hay que realizar una etapa distinta, hayque superarla para poder afrontar la siguiente. Hay que llegar a la meta de la primera para poder comenzar un ciclo más. Superando cada una de esas líneas se finalizará con éxito ese tour que te has propuesto que no debe ser otro que: el tour de la vida...

Ahora si nos permites… 10 preguntas rápidas como el Ippón… 

  • Una ciudad…… Valencia
  • Un libro……….. El Señor de las tinieblas
  • Una película…. Seven
  • Música……....  Cualquiera que tenga letra
  • Un sueño……. Ir a una olimpiada
  • Una pasión…. El judo
  • Un judoca…   Admiro a tantos que me dejaría alguno
  • El amor…….  Indefinible
  • La amistad…. Un apoyo
  • La familia…… Tu vida